LA SALUD DE LOS SHIBAS

 

            Ya sabemos que en Japón durante muchos siglos, ha sido la madre naturaleza la encargada de seleccionar genéticamente al Shiba y también sabemos que casi todo lo que ocurre de forma natural suele ser bueno, es por ello que en el caso de la salud y gracias a una selección natural, podemos presumir de una raza fuerte y cargada de vitalidad, difícilmente propensa a la enfermedad y fácilmente adaptable a cualquier tipo de ambiente. Se adapta perfectamente a los rigores del invierno en una vida de campo, su pelaje más espeso en esta época, le proporciona la suficiente protección para soportar el frío. En verano, la capa espesa desaparece haciendo más transpirable su manto, ayudándole así a soportar los calores propios de esta temporada.

 

            Enfermedades típicas de la raza, no tiene. Únicamente reseñar que debido a cruces sin control, en los últimos años están apareciendo Shibas con defectos hereditarios de transmisión genética que aunque no tienen una gran incidencia, si que deberían tener un carácter de advertencia. Me refiero a los problemas ya conocidos en otras razas y que paso a enumerar a continuación:

1º Luxación de rótulas: Quizá la más problemática de todas. Se hace evidente cuando la rótula está desplazada de su posición normal en la tróclea femoral. Puede ir desde un grado 1 hasta un grado 4, siendo generalmente necesaria en este último la intervención quirúrgica para solucionar el problema.

2º Displasia de caderas: Generalmente con poca trascendencia en esta raza debido a su tamaño pequeño, pero no por ello debe pasar desapercibida para así evitar su transmisión. Los datos facilitados por la OFA (EEUU) en 1997 revelan que un 15% de la población de Shibas en este país tienen en este sentido una calificación de excelente, un 63,8% bueno, un 13,2% aceptable, un 3,5% displasia media, otro 3,5% displasia moderada y un 0,6% displasia severa.

3º Defectos hereditarios de ojos:  Prácticamente la totalidad de las razas tienen incidencias en este sentido. En el caso del Shiba y una vez más haciendo referencia a datos estadísticos realizados en Estados Unidos, se revela  que entre 1991 y 1997 fueron examinados 553 Shibas de entre los cuales 454 (82,1%) fueron considerados como normales, y el resto concretamente 99 (17,9%) tenían uno o más problemas. De los problemas visuales los más comunes fueron las cataratas juveniles, distichiasis, entropión, distrofia corneal y atrofia retinoide progresiva.

4º Dentadura incompleta: Aunque en sí esto no sea una enfermedad como tal ya que no perturba la calidad de vida del Shiba, si que quiero mencionar este problema que hay que tener en cuenta para una buena selección de la raza. No es difícil ver ejemplares a los que le faltan piezas dentales y no solo premolares sino también otras como incisivos y caninos, deteriorándose así su imagen.

 

Aunque como decía al inicio es pequeña la incidencia de estas enfermedades en el Shiba y generalmente tienen poca trascendencia, no está de más no perderlas de vista para así con una cría responsable no permitir que proliferen.